Posparto con lupus

Bueno, pues hace ya casi 8 meses que Alberto vino al mundo y no he tenido mucho tiempo para nada… Al final, no he tenido más remedio que tomarme un buen descanso del blog y algunas redes sociales porque nos ha salido un pequeño torbellino bastante demandante de atención 😅! Así que os cuento un poco sobre cómo fue el parto y el posparto y poco a poco iré poniendo todo al día. Como seguro que habéis podido comprobar, he tenido el blog (y todo) abandonado completamente.

Aún no sé cómo me voy a organizar, pero lo que sí sé es que ahora que estoy en Granada, la ayuda de mis padres me dejará más tiempo para dedicarlo a otras cosas. Iré muy poco a poco porque hay muchas cosas atrasadas y no quisiera dejar de publicar artículos de vez en cuando. Estoy segura de que han pasado muchas cosas chulas mientras he estado de baja y eso nos interesa a todos 🙂 . Así que, como siempre, tenedme paciencia y pido disculpas a aquellos para los que la respuesta llegue tarde.

Mientras os llega la respuesta a vuestra consulta, ya sea en el blog o en Facebook, os digo lo de siempre:

  • Ante la duda, id a urgencias si es urgente o coged cita con vuestro médico de cabecera o quien os lleve el lupus.
  • ¿Buscar síntomas en Internet? Mejor ve al médico porque te aseguro que pocas veces encontrarás la respuesta por aquí. O, peor aún… hallarás respuestas que no son recomendables en tu caso concreto.
  • Nunca dejes tu medicación sin hablarlo antes con tu médico!
  • Y, sobre todo, nada de automedicarse. Puede ser peligroso.

Dicho esto, hablemos del posparto 🙂 .

Las decisiones de las que más me alegro

Y empiezo por este tema porque es algo que nadie comprendió desde que dije «quiero que esto sea así».

Chicas, puede que el bebé sea de los dos, pero recordad que el parto es VUESTRO. Sois vosotras las que vais a tener los dolores y vais a estar algo fastidiadas tras dar a luz, así que dejad claro cómo queréis que sea vuestro parto (buscad en Internet «plan de parto») y  los momentos tras el parto.

Yo, por ejemplo, dejé muy claro que no quería ningún tipo de visita mientras estuviera en el hospital y ni os imagináis lo que me alegra haberlo hecho así. Básicamente lo hice porque no sabía cómo estaría del lupus tras el parto y no quería agobios.

Tras el parto me quedé algo hecha polvo, como es normal. Jamás me he sentido tan vulnerable… Y eso, junto con las molestias que toda mujer tiene tras dar a luz (gases, sangrado, cansancio y demás) no hace muy apetecible tener gente rondando por la habitación a la que encima tienes que atender.

También me agobiaba un montón acabar de dar a luz y tener que capear con los «¿Podemos ver al bebé ya?» cada 5 minutos y lo que me agobia a mí eso. No no. Quería que Jorge estuviera sólo y exclusivamente conmigo y no contestando al móvil cada dos por tres.

Suena de lo más borde y cruel cuando los abuelos quieren ver al nieto y demás, pero yo tenía muy claro que lo primero era yo. Y Jorge, pobretico mío, respetó mi decisión 🙂 .

Y me alegro tanto de que mi parto fuera así que lo volvería a hacer sin duda. Esos días tras el parto, con Jorge y con nuestro bebé, han sido los más bonitos de mi vida y siento que me han unido aún más si cabe a Jorge. Vaya, que fueron duros también, pero bonitos por sentirme tan protegida y arropada cuando más vulnerable he sido.

La otra cosa de la que me alegro enormemente es de haber hecho deporte durante todo el embarazo. Tener las piernas fuertes me hizo poder ser más independiente antes y me ha ayudado a recuperar el físico tras el parto en un tiempo bastante aceptable 🙂 . Y, tengo que decirlo, se agradecen unas piernas fuertes cuando acabas de dar a luz y te enfrentas al  momento sentarse en el retrete.

Ahora, a los 8 meses de nacer Alberto, me alegro porque me enseñaron las posturas correctas para todo lo relacionado con el bebé: cogerlo, cambio de pañal, coger cosas del suelo… Mi espalda lo agradece un montón 😀 .

Y en cuanto mi ginecóloga me dio permiso, volví a hacer deporte. De nuevo, en un grupo de mamis porque no podemos hacer todo lo que nos de la gana. Y eso, si podéis, también os lo recomiendo porque nos ayudan a fortalecer espalda y piernas, que es lo que más se usa con un bebé. Ahí noto mucho la diferencia porque a Jorge le mata la espalda, mientras que yo estoy perfecta 😉 .

 ¿Cómo fue el parto?

Muchas me lo habéis preguntado y, aunque ya lo adelanté en el artículo que escribí justo antes del parto, os lo cuento de nuevo.

El parto en una mujer con lupus es como el de cualquiera: natural vaginal. El mío, sin embargo, fue por cesárea porque Alberto venía de culo y por más salsa que bailé al tío no le dio la gana de darse la vuelta 😂.

También fue programado por una pequeña preclampsia que me dio. Y esto a lo mejor sí que puede que te pase: que te induzcan el parto antes de tiempo por alguna complicación como ésta que yo tuve. No pasa nada! Se programa la inducción (aún sigue siendo parto vaginal salvo que algo no lo permita) y punto 🙂 . Tú piensa en lo positivo: te quitas de encima la incertidumbre de «¿cuándo será el momento?» 😉 .

¿Cómo ha sido el posparto?

Duro. Como el de cualquier mujer. No sé cómo serán los dolores en un parto vaginal, pero madre mía la cesárea. Es la primera vez en mi vida que tengo que pedir morfina. Y anda que no he pasado yo dolores!!! Pero ninguno como éste.

4 meses después aún me dolía con sólo acariciarme y cuando Alberto me daba patadas mientras lo cambiaba… uff.

Lo que más me costó, y lo digo para dejarlo como consejo y advertencia, fue volver a ponerme derecha. Así que ojo con esto, chicas! Y prestad mucha atención a vuestra postura tras la cesárea porque es fácil quedarnos cual Jorobado de Notre Dame. Por supuesto, no pretendas hacerlo en la primera o segunda semana… date algo de tiempo, vale? Y ve poco a poco.

Y haced caso a las enfermeras cuando os digan que en la primera noche os deberíais levantar ya y dar un paseo por la habitación. Suena muy cruel, pero es necesario y lo váis a agradecer.

Del lupus, gracias a Dios, he sabido poco 🙂 . Supongo que, en parte, gracias a que iba mentalmente bien preparada y, sobre todo, muy tranquila y relajada.

Algún día sí me han dado dolores, o salido alguna úlcera en la boca… Y, por supuesto, me ha caído el goterón de sudor de pensar que mi cuerpo estaba avisándome de que no podía seguir así… Pero, ¿cómo paras cuándo tienes un bebé?

Menos mal que estaban aquí mis padres. Sólo digo eso… Porque en los países árabes no existe el permiso de paternidad!!!! Jorge se cogió una semana de vacaciones y luego, cuando llegaron mis padres a Dubái, volvió al trabajo. Como curiosidad también os diré que las mujeres sólo tienen 45 días de baja por maternidad… En fin.

Así que la solución a mis síntomas fue tranquilizarme, no pensar en ello y un gran y contundente «Mamáááááááááááá, encárgate de Alberto!!!!!» 🙂 .

Por supuesto que da penita no poder hacerlo todo, pero tengo muy claras mis prioridades: una mami sana para mi niño 🙂 y riesgos, los justos.

Lactancia materna

Decidí dar el pecho a mi bebé con la idea clarísima de que lo dejaría al menor síntoma de lupus y así lo hice. A las 2 ó 3 semanas de nacer Alberto comenzaron los síntomas y dejé la lactancia materna. Sustitutivos de leche materna hay mil, pero no existe nada que sustituya a una madre.

Así que lactancia fuera, todos a dar biberones y yo a descansar más.

Claro que me dio pena dejarlo porque es duro, pero bonito, pero lo primero es que Alberto tenga una madre que no sea una piltrafilla. Además, es bonito ver a Jorge darle los bibes 🙂 .

Tras dejar la lactancia materna, los síntomas desaparecieron y hasta hoy no han aparecido 👏👏👏.

¿Fui una exagerada en la preparación al parto que hice?

¿Recordáis la lista de cosas que hice «por si acaso…»? También lo volvería a hacer. Algunas las he puesto en práctica o necesitado y otras no, pero esa lista me hizo afrontarlo todo con tranquilidad y esa tranquilidad ha ayudado a que todo esté bien ahora 🙂 .

Y Alberto… ¿Cómo es el bebé de una mujer con lupus?

Como el de cualquiera 😉 .

Alberto nació a las 37 semanas y está el muy gordito la mar de sano, espabilado y feliz de la vida. No para de reír y moverse 🙂 . A mí me tiene loca porque descanso poco, pero es un niño muy sano.

Es muy mimoso y no le gusta el silencio ni estar solo. Yo digo que es porque lo sacaron muy pronto de mi barriga y aún no estaba preparado.

Y le gusta la marcha. Lo dormimos con «Brown Girl In The Ring», de Boney M. Con eso os lo digo todo 😂😂.

Hasta que hizo los 4 meses estuve todo el día con el niño en el cangurito (porteador), con Boney M a todo trapo, dando botes en una pelota de pilates y cantando para dormirlo. Un show, vaya. Algo tal que así 😂:

Así, de esta guisa, es como escribí los últimos artículos 😂😂😂😂.

Al nacer, y por mi lupus, le hicieron unos análisis para ver los autoanticuerpos. Por aquello de ver si alguno mío había pasado a través de la placenta, y resulta que sí, je. Pero es del todo normal!!! Muchas cosas pasan a través de la placenta al niño y no pasa nada. Eso es algo que se normaliza solo con el tiempo, aunque nos dijeron que le repitiéramos la analítica al mes.

Yo, la verdad, no le hubiera hecho las analíticas ni se las hice de nuevo tal y como me lo indicaron para ver si había eliminado los autoanticuerpos. Los anticuerpos pueden dar positivo y mi hijo no tiene por qué manifestar el lupus nunca! ¿Y para qué voy a vivir yo con angustia? Ni hablar. Que mi hijo disfrute de la vida, que yo disfrute de su vida! Y, en caso de que hubiera lupus, seré yo la primera en ver los síntomas y saber lo que hacer. Se lo comenté al Dr. Gil, un crack en lupus al que ya me une la amistad, y me dio la razón. Y en la última consulta que tuve con el Dr. Khamashta (otro crack en lupus), le pregunté y me dijo, literalmente, que era una chorrada hacerle ningún análisis porque es muy normal que los autoanticuerpos de la madre pasen al bebé a través de la placenta y que eso se va luego solo.

Como estáis viendo en Instagram, Facebook y Twitter, Alberto es un niño sano y normal. Un poco torbellino!!! Y a Jorge siempre le digo, en broma, que tenía que haber dejado los antidepresivos porque el niño ha salido demasiado feliz y vivaracho, jaja.

Pero no. Fuera bromas… Alberto es un niño normal, sano, despierto, simpático y divertido que está toooodo el día con la sonrisa en la boca. La medicación que yo tomé en mi embarazo sólo nos protegió a los dos y no le ha hecho ningún daño.

Si este tema de la medicación en el embarazo te sigue preocupando, mira a Alberto. Ha crecido en mi barriga mientras tomaba azatioprina, corticoides, hidroxicloroquina, aspirina, antidepresivos y más y me he pinchado heparina en la barriga en un viaje que hice. Y desde que tengo lupus me han tratado con talidomida durante al menos cuatro años (en 2009 y 2012) y el niño está completo y perfecto.

Lo importante con este tema de la medicación en la concepción, embarazo y lactancia es lo siguiente:

  • Si alguna de tu medicación está contraindicada en la concepción y embarazo, como la talidomida, deja que pase el tiempo suficiente para que tu cuerpo lo expulse de tu organismo antes de buscar el bebé. Tu médico sabrá decirte cuánto tiempo porque es distinto según el tratamiento.
  • Habla con tu médico ANTES de buscar el bebé para que revise tu medicación y haga los cambios oportunos. La consulta preconcepcional o de planificación es esencial y jamás, bajo ningún concepto, deberías saltártela. Y sí: tienes que hacerla con el reumatólogo o internista que lleve tu lupus.

¿Será tu embarazo igual que el mío?

Puede que sí y puede que no. Tu médico podrá decirte más o menos cómo es previsible que sea en función de cómo sea tu lupus y cómo se haya comportado en los últimos años, pero eso sólo te servirá como guía. No es seguro porque ya sabes que con el lupus nada es seguro.

Lo que sí te digo seguro es que tu embarazo será más tranquilo y bueno si haces una buena planificación y no haces las cosas a lo loco ni a las bravas.

El mío ha sido así y así pensamos que sería desde el principio porque nunca he tenido ningún problema orgánico y, aunque parezca que no, mi lupus es bastante bueno.

Y si me quedara de nuevo embarazada ¿sería un embarazo como éste?

Todo apunta a que volverá a ser más o menos como éste, sí 🙂 . Así que eso son buenas noticias para nosotros. Si me planteara ir a por el hermanito (o hermanita), tendría que volver a comenzar todo el proceso desde el principio: ver si mi lupus está bien, sopesar riesgos y cerrar con Jorge alguna que otra negociación. Ni loca traigo otro niño al mundo si mis padres no se quedan en Dubái al menos 3 meses! Eso, o doy a luz en España.

Pero bueno. Ésas son historias que vendrán más adelante. Ya tengo suficiente con sobrevivir a un bebé como para pensar en otro, je.

No sé cuándo podré volver al 100%, pero espero volver porque me encanta lo que hago. Sigo sin ponerme fechas, plazos y demás porque no sirve para nada en estas circunstancias.

Una vez más, gracias a todos por todos los mensajes de cariño que recibo a diario.

Os seguiré enseñando cosas y contando cómo nos va a través de Instagram, que es junto con Twitter lo que me es más sencillo de usar.

Si tú, que me lees, quieres ser madre…

No pierdas la esperanza y espero que mi historia te ayude a pensar que no todo está perdido.

Quiero ser madre desde antes de empezar este blog (allá por 2012, quizá?) y siempre me lo desaconsejaron por mi lupus. Y cumplía los años… y el lupus seguía dando por saco e impidiendo un embarazo seguro… y yo tenía que ver cómo pasaba el tiempo preguntándome día a día si algún día lo lograría.

Aguanté estoicamente cada «¿Y vosotros para cuándo?» que tuve que escuchar… afronté los miedos de que Jorge me dejara por no poder darle un hijo, que era lo que más quería en el mundo… Y esperé pacientemente (qué remedio!) a que a mi lupus le diera la gana de dejarme ir a por mi bebé.

Por fin, cuando llegó el momento, vinieron los desánimos de aquellos que pensaban que era una locura, las críticas de los ignorantes que piensan que una mujer con lupus no debería traer un hijo al mundo… Vinieron, también, mis propios miedos e incertidumbres y la lucha conmigo misma por superarlos una vez más.

Y seguí adelante con nuestro proyecto de vida… y Alberto apareció 🙂 . Pequeñito en mi barriga y abriendo paso a una nueva etapa que, por qué mentir, tuvo sus altos y sus bajos al principio. Con la noticia de que por fin lo habíamos conseguido, los miedos atacaron con más fuerza y, de nuevo, hubo que capearlos.

Decidí desde el momento cero contaros mi embarazo. ¿Y sabéis qué? Que cada vez que os contaba algo me preguntaba qué pasaría si las cosas no salían bien… y me sentía insegura. Como toda mujer que espera a su bebé, supongo.

Y, ya ves, todo ha salido bien y estamos todos bien. Cansados, pero bien 🙂 . Así que, de verdad, espero que tú también lo consigas. Rodéate de un buen equipo médico que maneje bien el tema de embarazo y lupus y no permitas jamás que un médico te diga, sin un motivo médico, que no puedes ser madre. Tener lupus no es un impedimento!  Así que si un médico te dice que no puedes porque tienes lupus, sin más, busca otra opinión médica.

Habrá casos, por desgracia, en que no se pueda y que ya os comenté, pero no es «porque tienes lupus». Es por otras cosas que nos vienen a veces con el lupus.

Por último, lucha por un adecuado tratamiento. El que tu médico crea que es el adecuado en tu caso. Porque se puede, sí… pero no sin un lupus bajo control e inactivo.

Ánimo a todas. Sólo nosotras sabemos lo duro que es este camino.

Besos de parte de Alberto y míos!

Artículos relacionados:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

8 pensamientos sobre “Posparto con lupus


  1. Lily says:

    Que hermosa familia, Dios los bendiga…… alegraste mi corazón, ya que tengo tambien en mis brazos un hermoso bebe….

    Un abrazo, saludos desde Colombia


  2. Avi Ángeles says:

    Maravilloso!!! Gracias por compartir toda tu experiencia, y tus consejos has sido de gran ayuda para mí, y ver como todo ha ido desde el nacimiento de Alberto es muy animador también, aunque ahora mismo no estoy planeando tener un bebé, pero tú experiencia me enseña a esperar por nuestras metas y que el lupus no es el fin. Gracias!!!

    Un abrazo desde República Dominicana.


  3. yamilet Roque says:

    me encanta todo lo que publicas eres especial y bien fuerte deseo que sigas bien como hasta ahora y disfrutes tu bebe al máximo a no dejes de publicar


  4. María Jesús Sanz says:

    Como siempre Nuria qué bien explicado y qué buenos consejos. Una esperanza para las jóvenes que ven que es posible ser mamá si se toman las precauciones que tú dices. Me alegro mucho de que estéis bien los tres. Y a Alberto se le ve precioso. 🙂


  5. SOLEDAD LUNA says:

    QUERIDA NURIA,TE HEMOS ESTRANADO UN MONTONNNNNNNN PERO QUE ALEGRIA SABER DE USTEDES SE VEN BELLOS Y RADIANTES EN PRIMER LUGAR FELICITACIONES A TODOS TU,JORGE,TU MAMI ,Y EL PRINCIPE BELLO DE ALBERTICO ,LOS MEDICOS,ES DECIR TODOS LOS QUE HICIERON POSIBLE TAMANA PROESA,UN FUERTE ABRAZO FOR TU INSPIRACION A TANTAS PERSONAS EN EL MUNDO Y UN GRACIAS ETERNO POR ELLO,SIGUE DISFRUTANDO CADA MINUTO Y QUE EL SENOR LOS BENDIGA DESDE MIAMI MI MAS CALIDO SALUDO.